martes, 1 de abril de 2008

Caricia de otoño.

Anillos arrugados de rojo vulgar,
y el olor a esmalte en su cuidado.
El humor a verano que se va,
y el recuerdo que vuelve vano.

Hojas muertas llueven el parabrisas
y los stops de mi tiempo.
Acaricio delicadamente esa mano,
buscando aquella otra.

No hay comentarios: